Indignación en Alabama: murió un niño de tres años tras ser olvidado en un auto caliente por una trabajadora social

Una tragedia sacudió a la comunidad de Bessemer, Alabama, tras confirmarse la muerte de un niño de tres años que fue olvidado dentro de un vehículo bajo temperaturas extremas.
El pequeño, identificado como Ke’Torrius Starkes Jr., había sido retirado por un trabajador social del Departamento de Recursos Humanos del estado (DHR) luego de una visita supervisada con su padre. Su destino debía ser una guardería, pero nunca llegó.
3-Year-Old Boy Dies from Heatstroke After Being Left in Hot Car for 5 Hours by Social Worker… MORE ON THIS NEWS HERE 👉🏾 https://t.co/oihjq5icwV pic.twitter.com/iUdLEmFTnp
— Moustapha Kebe (@familycourtpod) July 26, 2025
Según informó The New York Times, la empleada del DHR, contratada externamente, decidió hacer diligencias personales dejando al niño encerrado dentro del auto, con el motor apagado y las ventanas cerradas.
Durante varias horas, Ke’Torrius —a quien llamaban K.J.— permaneció solo en el vehículo sin que nadie notara su ausencia.
Recién alrededor de las 17:30, la policía de Birmingham recibió un llamado desde una residencia particular en Bessemer. Al llegar, encontraron al niño inconsciente dentro del coche.
El menor fue declarado muerto en el lugar. El forense adjunto del condado de Jefferson, Bill Yates, confirmó que no había ninguna otra causa aparente de muerte más allá del encierro en el vehículo expuesto al calor extremo.
Las condiciones climáticas ese día fueron fatales: se registraron temperaturas cercanas a los 95 grados Fahrenheit, con un índice de calor que alcanzó hasta los 105 grados entre las 12:30 y las 17:30, según la cadena CNN.
Las autoridades indicaron que el vehículo permaneció estacionado durante ese lapso, sellado completamente, convirtiéndose en una trampa mortal.
“Es inconcebible que alguien haya dejado a un bebé dentro de un auto caliente y luego afirme no recordar que estaba allí”, expresó con indignación Courtney French, abogado de la familia del niño.
La tragedia pone en el foco a las agencias de protección infantil de Estados Unidos y a los protocolos de contratación y supervisión del personal. De acuerdo con estadísticas oficiales, alrededor de 40 niños mueren cada año en ese país por insolación después de haber sido dejados o atrapados en vehículos bajo el sol.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) alertan que la temperatura en el interior de un auto puede subir 20 grados en apenas 10 minutos, volviéndose letal.
El golpe de calor, que ocurre cuando el cuerpo supera los 104 grados Fahrenheit, puede provocar fallas en los órganos, arritmias e inflamación cerebral. En el caso de K.J., todo indica que la negligencia de una persona que debía garantizar su protección resultó ser la causa directa de su muerte.