Una huelga de baristas en Starbucks por nuevas reglas de vestimenta desata conflicto sindical
Más de 1.000 baristas de 75 tiendas de Starbucks iniciaron una huelga esta semana en rechazo a los nuevos lineamientos de vestimenta impuestos por la empresa.
La protesta, organizada por el sindicato Starbucks Workers United, puso en evidencia un conflicto más profundo que va más allá de lo que se usa detrás del mostrador: se trata de identidad, derechos laborales y el clima interno en los locales.
🚨 Starbucks enfrenta una huelga de baristas por su nuevo código de vestimenta
— Expansión (@ExpansionMx) May 15, 2025
Más de 1,000 baristas pararon labores esta semana para protestar por la nueva política, que, más allá de la ropa, se percibe como una imposición unilateral de la alta dirección.…
Desde el lunes, los empleados de las tiendas operadas directamente por Starbucks en Estados Unidos y Canadá están obligados a vestir camisas negras lisas y jeans de color negro, azul o caqui. Según la compañía, la medida busca resaltar el clásico delantal verde y generar una imagen más coherente y acogedora para los clientes.
Sin embargo, muchos trabajadores ven en esta nueva política una pérdida de espacio para la expresión personal. Antes, podían vestir ropa de tonos oscuros, con distintos estampados y estilos, lo que les permitía mostrar parte de su identidad en el trabajo, una característica distintiva del ambiente relajado de Starbucks.
El sindicato responde con huelga y acusa falta de diálogo
Starbucks Workers United, que representa a empleados de alrededor de 570 tiendas en el país, cuestiona que estos cambios se hayan implementado de forma unilateral, sin pasar por una negociación colectiva. “Starbucks ha perdido el rumbo. A los clientes no les importa el color de nuestra ropa cuando esperan 30 minutos por un latte”, afirmó Paige Summers, supervisora de turno en Maryland.
La molestia creció aún más cuando los baristas notaron que varias de las prendas con la marca de Starbucks, vendidas previamente en la tienda interna de la empresa, ya no cumplen con el nuevo código y no pueden usarse en el trabajo. Aunque la compañía anunció que entregará dos camisetas negras a cada trabajador, la medida fue considerada insuficiente por muchos empleados.
Starbucks resta importancia al conflicto
La empresa minimizó el impacto de la huelga y aseguró que más del 99 por ciento de sus 10.000 tiendas en Estados Unidos permanecieron abiertas durante la semana. En un comunicado, Starbucks criticó al sindicato por priorizar las protestas sobre la negociación: “Sería más productivo si el sindicato se esforzara tanto en volver a la mesa como en protestar por camisas negras”.
Por su parte, el sindicato informó que presentó una queja ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales, denunciando que la imposición del nuevo código de vestimenta sin negociación previa constituye una violación de las obligaciones laborales de la empresa.
Desde 2021, Starbucks Workers United ha liderado la sindicalización de cientos de tiendas en el país. Aunque en febrero de 2024 ambas partes acordaron retomar las negociaciones, aún no se alcanzó un contrato colectivo.
En ese contexto, las nuevas reglas de vestimenta se convirtieron en un símbolo de una disputa mayor: la lucha por la representación de los trabajadores, su derecho a ser escuchados y el control sobre la cultura interna de la empresa.







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